Muiños compartió el panel con el ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia; la presidenta del Consejo de la Magistratura, Karina Leguizamón; la titular del Ministerio Público Tutelar, Carolina Stanley, y la jueza del Tribunal Superior de Justicia Marcela De Langhe.
En su intervención, la Defensora porteña destacó la labor de Ebadi, una de las primeras juezas de Irán, que fue destituida de su cargo tras la Revolución Islámica de 1979: “Lejos de rendirse, se convirtió en abogada de quienes no tenían quién los defendiera, sobre todo mujeres y niñas. Su historia nos recuerda algo que en la Defensoría vemos todos los días: llegar a la justicia no es fácil para todas las personas”.
Luego, Muiños se refirió al acceso a la justicia como un derecho humano y enumeró los obstáculos que todavía existen para su pleno ejercicio, especialmente en el caso de las mujeres. “La respuesta tiene que ser integral. De poco sirve una orden de protección si una mujer no tiene dónde vivir, no tiene cómo darles de comer a sus hijos o no puede ir al médico”, señaló.
También detalló las acciones que llevan adelante los distintos programas de la Defensoría para atender reclamos y dar respuesta en situaciones de violencia, conflictos de familia y cuotas alimentarias, entre otras problemáticas.
“A la doctora Ebadi le dijeron que una mujer no podía hacer justicia. Nuestra tarea es que ninguna mujer, ninguna persona, escuche nunca que la justicia no es para ella. Nuestra responsabilidad es una justicia cercana y empática, que dé respuestas integrales y que asegure que se cumplan”, concluyó la Defensora.
La jornada continuó con dos paneles en los que expusieron funcionarias del Poder Judicial y legisladoras porteñas, y cerró con una conferencia magistral a cargo de Shirin Ebadi.

