Bandera Argentina
1335830984_como_integrar_las_villas_a_la_ciudad_4-1

El acceso a los servicios públicos en las villas porteñas

En esta nota te contamos cómo es el acceso a los servicios en las villas porteñas, cuáles son las consultas y reclamos que se reciben en las sedes que tiene Defensoría del Pueblo en las villas porteñas y cómo trabaja la institución para canalizar esa demanda.
En las villas y asentamientos de la Ciudad de Buenos Aires el acceso a servicios públicos no es homogéneo. Hay vecinos y vecinas que son usuarios de estos servicios desde hace años, hay otros que han comenzado a serlo en los últimos años, hay quienes aún no lo son y tienen acceso a los servicios con modalidades distintas a las que se establece en la normativa. Para el último caso, se pueden consultar los informes del Monitor de Servicios Públicos en Villas, en el que se trabaja desde 2017 con el Centro de Estudios de Ciudad de la Universidad de Buenos Aires[i]. Pero, además, en los últimos años se han producido relocalizaciones de grupos familiares desde barrios “informales” –en términos de acceso a los servicios–, a viviendas nuevas, que constituyen nuevos barrios, formales en su acceso a los servicios. En esos casos, gran cantidad de vecinos y vecinas accedieron a su histórica aspiración de poder ser usuarios, con los derechos y obligaciones que de allí se desprenden. Ahora bien, según el Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP)[ii], en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hay 53 Villas, Asentamientos y Núcleos Habitacionales Transitorios (NHT), mientras que los procesos de integración sociourbana impulsados, hasta el momento, por el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del GCBA, se concentran solamente en cuatro barrios: Rodrigo Bueno, Playón de Chacarita, Barrio Padre Carlos Mugica (ex Villa 31) y Villa 20. Si focalizamos la mirada en tales barrios, se puede decir que se espera que se constituyan 4.064 nuevos usuarios con los servicios formalizados al término de estos procesos[iii]. A ellos se suman vecinos y vecinas que han sido relocalizados en los últimos años, y que en parte han visto regularizado ya el acceso a parte de los servicios públicos, tales como quienes vivían en el Camino de Sirga, quienes hoy viven en los edificios de Los Piletones, en Cildañez o en el barrio Ramón Carrillo. Distinto será el impacto en cantidad de nuevos usuarios cuando todas las villas y asentamientos de la CABA se formalicen en términos de servicios públicos. Se trata de los servicios de agua y saneamiento, electricidad y gas, por lo que supone, para estos vecinos y vecinas, un vínculo nuevo con las empresas AYSA, EDENOR, EDESUR y METROGAS, además de con los entes reguladores de cada una de estos servicios. No ocurre aún lo mismo con las empresas de internet, servicio recientemente reconocido como servicio público, y para el que existe también el ENACOM como ente regulador. Desde la Defensoría atendemos constantemente consultas de vecinos y vecinas que vivían en villas que, en su nueva condición de usuarios, manifiestan problemas que no saben cómo canalizar o para los que no reciben respuestas que los conformen. Así, aparecen problemas tales como:
  • Falta de alta como usuarios
  • Usuarios que no reciben factura y acumulan deudas
  • Falta de información como nuevos usuarios en términos de derechos y obligaciones
  • Falta de acceso o renovación de una tarifa social
  • Altos montos de facturación, con o sin pertinencia
En ese sentido, desde la Defensoría se ofrecen y se han generado ya un conjunto de líneas para el trabajo en las villas –para quienes se van a mudar próximamente a barrios formales y para quienes lo han hecho en los últimos tiempos–:
  • Proyecto de Ley para la incorporación de infraestructura para servicio de internet en barrios en proceso de integración socio urbana.
  • Participación de Mesas de Gestión Participativa y de Mesas Técnicas en los barrios en procesos de integración sociourbana que incluyen los servicios públicos
  • Charlas de promoción de derechos para nuevos usuarios en villas y asentamientos
  • Atención de denuncias colectivas por incumplimiento de derechos y mesas de trabajo ad hoc con actores involucrados
  • Atención de denuncias individuales por incumplimiento de derechos
  • Monitor de Servicios Públicos en Villas
  • Comunicación: piezas gráficas de difusión, programas de radio con entrevistas sobre el tema
  • Participación en Mesa de trabajo con ENACOM y GCBA para trabajar conectividad en villas y asentamiento de CABA
Asimismo, se han generado un conjunto de materiales que complementan tales intervenciones y que se difunden entre los vecinos, sus organizaciones y los representantes barriales.

[block id=»nota-villas»]

Por último, desde la Defensoría se está en constante diálogo con el Instituto de la Vivienda del GCBA, al que, en diferentes instancias, se señalan nudos problemáticos y/o recomendaciones, vinculados a los servicios públicos en estos barrios, en relación además con lo que el Instituto realiza frente a las empresas prestadoras. Si tenés consultas o reclamos sobre el acceso a los servicios públicos, comunícate telefónicamente al  0800 999 3722 o escribinos a consultas@defensoria.org.ar.
[i] Para ver los informes de resultados del Monitor de Servicios Públicos en Villas, clickeá aquí. [ii] El Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP) es una herramienta para planificar políticas públicas que permitan mejorar la calidad de vida de las personas que viven en barrios populares. Las personas que habitan los barrios del RENABAP tienen acceso a un certificado de vivienda provisto por el ANSES a partir del cual pueden acreditar domicilio y acceder a recursos y servicios brindados por ANSES y otros organismos públicos. Según los registros actuales, existen más de 4000 barrios populares en el territorio nacional. https://www.argentina.gob.ar/incorporar-o-actualizar-un-barrio-dentro-del-registro-nacional-de-barrios-populares [iii] A abril de 2021, según la información que surge de las actas de las Mesas de Gestión Participativas (MGP), son 2500 nuevos usuarios. Este número se actualiza semana a semana en función de las mudanzas que se van confirmando.