Untitled1

Imágenes manipuladas por IA y violencia digital

junio, 9 2026
La Defensoría publicó un nuevo informe con el objetivo de aportar elementos y herramientas para el análisis, el debate y el diseño de políticas públicas orientadas a la protección de derechos de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales.

El informe institucional “Cuando la imagen deja de ser propia. Deepfakes, exposición y violencia digital en adolescentes” es un documento que analiza las percepciones, experiencias y prácticas de adolescentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires referente al uso de tecnologías digitales, con especial foco en la violencia digital y la circulación de imágenes manipuladas mediante inteligencia artificial (deepfakes).

Con una metodológica que combinó una encuesta a 912 estudiantes de entre 12 y 19 años, una entrevista en profundidad y el análisis sobre casos abordados por la Defensoría, el estudio arrojó los siguientes resultados:

● De un uso intensivo y cotidiano de las tecnologías digitales: siete de cada diez adolescentes pasan entre una y cinco horas diarias conectados, y un 19% supera las seis horas. En este contexto, la mayoría manifiesta altos niveles de comodidad al interactuar en redes sociales (82%).

● Esta familiaridad convive con la presencia significativa de situaciones de violencia digital. Casi la mitad de los y las estudiantes (49%) reporta haber atravesado al menos una experiencia de agresión en línea, las más frecuentes son los comentarios ofensivos (25%) y la exclusión de grupos (24%). Estas situaciones presentan diferencias por género: mientras los varones reportan mayor exposición a insultos y amenazas, las mujeres se ven más afectadas por formas de violencia vinculadas a la exclusión, la reputación y la difusión no consentida de imágenes.

● En relación con los deepfakes, se identifica un fenómeno emergente y de creciente preocupación. Si bien solo el 1% de la muestra reporta haber sido víctima directa, un 13% señala conocer casos en su entorno escolar. A su vez, el 43% afirma haber recibido imágenes o videos manipulados con inteligencia artificial (IA), mientras que el 35% declara verificar su autenticidad.

● Las respuestas frente a situaciones de violencia digital se gestionan principalmente en el ámbito de los pares: el 66% evita compartir contenidos dañinos y el 56% brinda apoyo a la persona afectada, mientras que solo un 26% recurre a adultos o autoridades escolares.

● En cuanto a las consecuencias, el 82% reconoce efectos negativos en la salud mental y el 64% en las relaciones sociales. Frente a ello, los y las adolescentes señalan la importancia de estrategias de prevención (63%) y dispositivos de acompañamiento psicológico (60%), donde se destaca el rol de la escuela como espacio clave para la intervención.

Los hallazgos del informe evidenciaron que la violencia digital, y en particular las prácticas asociadas a la manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial (IA), constituyen un fenómeno complejo que requiere abordajes integrales. También comprueba la necesidad de “fortalecer las estrategias de alfabetización digital crítica, mejorar los dispositivos institucionales de respuesta y avanzar en marcos regulatorios y responsabilidades de las plataformas, con el objetivo de garantizar entornos digitales más seguros para niños, niñas y adolescentes”.

Ver informe completo